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Abraza el Nuevo Mundo Laboral de 2030

GUI (Graphical User Interface) concept.

El futuro del trabajo lo construimos cada día. Para encontrar todas las oportunidades que se nos abren, debemos anticiparnos a las tendencias sociales, de salud, de estilo de vida y de tecnología que transformarán el Nuevo Mundo Laboral de 2030.

En este recorrido, seguiremos algunas de las claves que señala el influyente sociólogo, economista político y pensador Mauro Guillén en su libro How Today’s Biggest Trends Will Collide and Reshape the Future of Everything, una auténtica guía para la próxima década.

¿Quieres conocer las tendencias que más influirán en el futuro del trabajo y cómo cambiará nuestra vida profesional? Así, podrás prepararte para estos grandes cambios y abrazar un 2030 lleno de oportunidades. ¡Sigue leyendo!

Emprendedores y profesionales más longevos

En 2030, las personas mayores de 60 años serán el grupo poblacional más extenso. Gracias a las innovaciones médicas, nutricionales y tecnológicas, la calidad de vida a los 70 se asemejará a las que tienen actualmente las personas de 50 años.

Este hecho no solo genera un mercado de gran interés para las compañías, sino una fuerza de trabajo más longeva. Los profesionales querrán mantenerse activos y seguir aportando sus conocimientos y experiencia, lo que generará jubilaciones más tardías y un cambio demográfico en las organizaciones.

Pero no queda ahí la cosa: se calcula que en 2030 la mitad de los emprendedores tendrán entre 55 y 64 años. Para formar parte de este grupo, debemos trabajar también para que las empresas se adapten a esta doble realidad: ¡los mayores como consumidores pero también como profesionales!

Un mundo laboral con mayor igualdad mujer-hombre

A lo largo de esta década se vivirán grandes avances hacia la igualdad real, pero el punto de partida está tan alejado de este objetivo que en 2030 aún no se habrá alcanzado: se mantiene la brecha salarial (mayor del 30%) y solo el 5% de las Fortune 500 cuentan con una mujer CEO.

Hay datos para el optimismo: actualmente, el 40% de las mujeres en EE.UU. tienen estudios universitarios, más que los hombres y muchas más que el 7% de la década de 1950.

Los puestos directivos cada vez estarán liderados por más mujeres y se estima que prácticamente la mitad de los nuevos negocios tendrán emprendedoras al frente. En 2030, los cimientos serán más sólidos y la equidad estará más cerca.

Nuevas áreas de innovación y negocios… ¡y nuevos mercados!

La transformación demográfica que vive Occidente desde hace décadas, junto al impulso poblacional y económico que viven diversas áreas de África y Asia, cambiará los polos de innovación, pero también los mercados más deseados por las empresas.

Se estima que para el año 2030, el África subsahariana será la segunda parte del mundo más poblada. El conjunto del continente se va a convertir en una valiosa fuente de dinamismo, en la que ya están surgiendo áreas innovadoras y su talento beneficiará a sus países y a todo el mundo.

En cuanto al impacto de Asia, se producirá una sustitución de las clases medias occidentales por las de India y China, con este último país convertido en el mayor mercado mundial. Por ello, las compañías tendrán que adaptarse a las preferencias de estas economías emergentes.

Un nuevo mundo laboral que abrazará el multiculturalismo

Como efecto de los cambios mencionados antes, pero también de razones socioeconómicas y climáticas, entre otras, se producirán grandes movimientos migratorios. Esto supondrá una transformación de las economías y aquellas que sepan integrar todo el talento que llega, ganarán un gran dinamismo.

En datos: 47 de los 87 principales unicornios americanos han sido creados por inmigrantes. Y es que una gran proporción de las personas que se trasladan a un nuevo país deciden emprender y generar nuevos trabajos. Esto genera también valiosísimas redes de talento que conectan los países de origen y destino.

De esta manera, las organizaciones serán mucho más multiculturales, con una mayor diversidad étnica y lingüística. Esta realidad creará espacios de trabajo más ricos, con visiones mucho más abiertas y una capacidad creativa mayor.

Distritos Innovadores, Innocities y robotización

Las grandes ciudades continuarán el avance desarrollado desde principios del siglo XX y veremos nuevas megaciudades (de más de 10 millones de habitantes). Esto es un factor de desigualdad, ya que la la mayoría de las riquezas se acumulan en manos de personas que viven en estas inmensas urbes.

Las ciudades deberán dinamizarse a través de los pujantes Distritos Innovadores, corazón de las Innocities, donde el talento se convierte en dinamizador y generador de riqueza. Te hablé de todo ello en este post que puedes recuperar aquí.

Estos cambios en el mundo laboral se incrementarán con una robotización imparable: en 2030, la industria contará con más trabajadores robots que humanos. Además, los diferentes dispositivos del Internet de las Cosas revolucionarán tanto la economía como la sociedad.

La automatización mediante IA, la impresión 3D y la nanotecnología también impactarán de lleno sobre todas las industrias: a nivel productivo, como compradores y también en la manera (y los puestos) en que trabajamos.

Lo que debemos tener claro es que esto abre inmensas posibilidades: desaparecerán trabajos, pero se generarán otros nuevos y quienes sepan adaptarse rápido, generarán modelos productivos mucho más estables… ¡y exitosos!

Más propiedades compartidas y menor uso del dinero

Si la última década ha visto crecer la economía colaborativa, en 2030 veremos que lo compartido representará el 50% consumo total. La propiedad está de bajada, mientras que compartir está tan en auge que se espera el nacimiento de una nueva clase social: la sharing class.

Esto irá unido a formas de trabajo también mucho más flexibles: modelos híbridos, más profesionales en sus casas y en coworkings, colaboraciones constantes entre freelancers generando proyectos más ágiles…

Esta transformación, en marcha, se verá profundizada por una convivencia cada vez mayor de criptomonedas y dinero tradicional

Esto afectará a la relación entre los ciudadanos y sus gobiernos, aunque también les abre nuevas oportunidades gracias al blockchain. Por ejemplo, bien implementadas estas tecnologías, simplificarán el pago de impuestos y muchos otros trámites burocráticos.

El mercado laboral va a cambiar a la vez que nuestra forma de consumir: todo estará marcado por la flexibilidad, la automatización y un mejor reparto del tiempo.

El mundo cambia a cada instante y las tendencias que te he mostrado nos llevan a un 2030 muy distinto al panorama actual. Es ahora cuando debemos aceptar que esta transformación no tiene marcha atrás: empecemos a adaptarnos desde ya y construyamos el futuro del trabajo.

El Nuevo Mundo Laboral tendrá dificultades, por supuesto. Pero también nos abrirá oportunidades que aún no somos capaces de imaginar. ¡Abracemos las transformaciones para aprovecharlas y permitir que brille todo nuestro talento!

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